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Citidoc SolutionsPreparación de expedientes

La pregunta que nadie le contesta de frente

¿De verdad necesita pagar un abogado?

A veces sí, y cuando es así no hay con qué reemplazarlo. Otras veces le están cobrando miles de dólares por llenar unos formularios que usted tiene todo el derecho de presentar con su propio nombre. Vale la pena saber en cuál de los dos casos está parada, antes de firmar nada.

Aquí no le voy a poner estadísticas. Le explico por qué

Circulan cifras muy citadas sobre cuánto mejora un caso cuando hay abogado. Las leí con cuidado y decidí no ponerlas aquí, por dos razones.

La primera es que comparan cosas distintas. Quien consigue abogado casi siempre tenía con qué pagarlo, y quien no lo consigue muchas veces tampoco apareció a la audiencia. Una orden de deportación por no presentarse no mide lo que hace un abogado: mide quién tenía plata y quién tuvo miedo. Presentar esos números como si fueran el efecto de contratar a alguien no es honesto.

La segunda pesa más: esas cifras son de gente en corte de inmigración, frente a un juez. Yo no trabajo con esa situación. Usar números de un tribunal para hablarle a alguien que va a mandar una solicitud por correo sería asustarlo con algo que no es su caso.

Así que en esta página no hay porcentajes. Hay una lista de situaciones concretas, y le digo de frente en cuáles yo no preparo nada.

Lo que sí es un hecho, y no necesita estudio

Un abogado puede representarlo ante USCIS y ante un juez. Puede firmar un G-28, hablar por usted, ir a la entrevista con usted y defenderlo si algo se tuerce. Yo no puedo hacer nada de eso, y no es modestia: es que la ley reserva esas cosas para abogados con licencia y representantes acreditados.

Y también es un hecho lo contrario: USCIS no exige abogado para ninguno de los trámites que yo preparo. Usted puede presentarlos con su propio nombre. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y por eso la pregunta no es quién es mejor, sino en cuál de las dos situaciones está usted.

Dónde está parada usted

Léalas con calma. Si cualquiera de las de la izquierda le suena, esa es su respuesta.

Busque un abogado si

  • Está en proceso de deportación o tiene una cita en corte de inmigración
  • Tiene un arresto, una condena o una citación, aunque le parezca menor
  • Le negaron una solicitud antes, o le cancelaron una visa
  • Entró sin inspección, o se quedó más tiempo del permitido
  • Lo detuvieron en la frontera alguna vez
  • Hay una orden de deportación vieja, aunque sea de hace años
  • Su caso involucra asilo, violencia doméstica o trata de personas
  • Alguien le dijo que su caso es complicado y usted no entendió por qué

No es una lista completa, y una sola de estas basta. Si tiene dudas, consulte con un abogado: la primera cita suele costar mucho menos que el caso entero.

Probablemente pueda presentar usted misma si

  • Lleva los años que pide la ley con su residencia y no tiene antecedentes
  • Está casada con un ciudadano, entró con visa y nunca se le venció el estatus
  • Solo necesita renovar un permiso de trabajo que ya tenía
  • Solo necesita renovar o reemplazar su tarjeta de residencia
  • Su caso es el mismo que ya hicieron tres personas de su familia, sin tropiezos

Esto no le dice que usted califica ni que su caso vaya a salir bien. Eso no lo sabe nadie y nadie debería prometérselo. Lo único que dice es que, si su caso es de este tipo, la ley le permite presentarlo sin abogado.

Y si no lo necesita, ¿cuánto se está ahorrando?

Aquí tampoco le voy a inventar lo que cobra un abogado. Le doy mi precio, que sí es un hecho, y le digo cómo averiguar el otro.

$400

lo que cuesta aquí el expediente de una petición familiar (I-130). Precio fijo, por escrito, antes de empezar.

Pregunte

lo que cobra un bufete por ese mismo trámite. Los honorarios varían muchísimo, y el que le sirve a usted es el que le coticen a usted, no un promedio que yo le ponga aquí.

Pida dos cotizaciones antes de decidir, y pida que le expliquen qué incluye cada una. Hay bufetes que cobran por el proceso completo y acompañan hasta la entrevista; eso es otra cosa que lo que yo hago, y para algunos casos vale cada centavo. La tarifa de USCIS es la misma por los dos caminos, y esa se la paga usted al gobierno, no a mí ni al abogado. Vea mi lista completa de precios.

Si después de leer esto sigue sin saber, escríbame y se lo digo de frente

No soy abogada y no puedo decirle si usted califica: esa es una pregunta legal. Lo que sí puedo decirle es si lo que me cuenta entra o no entra en lo que yo preparo, y eso se lo digo el primer día, sin cobrarle. Pasa varias veces al mes. Prefiero perder un cliente a meter a alguien en un problema.

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